14-12-09
Luchadora

Fue
guerrillera y funcionaria del Fondo de Población de las Naciones Unidas
(UNFPA). Actualmente, la ecuatoriana Amparo Medina lucha en contra del aborto y
de las Leyes de Salud Sexual y Reproductiva que promueven los gobiernos en los
países de América Latina.
¿Cómo decidió dejar de lado la lucha
a favor las campañas pro aborto y empezar a luchar por la vida?
-Hubo tres momentos. El primero fue
después de ver los resultados de la campaña que estábamos realizando. Los
resultados fueron desastrosos. La metodología no funcionaba: de los 49
millones de personas oficialmente enfermas de sida, más de la mitad afirmaba
haber usado correctamente preservativo. Cuando ves esa realidad y sigues
entregando preservativo a los jóvenes y se siguen enfermando te preguntas:
"¿Cuántas víctimas voy a tener bajo mi conciencia?" Eres atea
pero tienes conciencia humana. Lo siguiente fue cuando me enfrenté directamente
al aborto a través de una amiga mía muy querida que experimenta esa realidad y
se derrumba totalmente, terminando con un síndrome posaborto
muy fuerte. El tercer momento, me veo enfrentada directamente a una experiencia
de Dios, a pesar de ser atea.
-¿Por qué cree que esas
organizaciones quieren imponer la
Ley de Salud Sexual y Reproductiva en América Latina?
-Hay tres fines fundamentales. El
primero es el control natal. Les permite el manejo de recursos en
América Latina, tanto del agua cómo el oxígeno. Lo segundo, es que una
población con chicos que viven la sexualidad como si fueran animalitos, que no
tienen control sobre su carácter, es una población fácil de manipular. El
tercer punto, el más importante, es el avance del "millon
sex" (los millones del sexo). Es una empresa gigantesca. Al vender sexo
te venden pornografía, prostitución, anticoncepción, aborto, y hasta bebés
abortados, inclusive por internet, para sacarles el
colágeno con los que elaboran cremas y champú; también para hacer
investigaciones en farmacéuticas. Varios médicos se vuelven millonarios
vendiendo y haciendo abortos. El aborto más barato cuesta US$
60. En Estados Unidos se realizan más de 1 millón de abortos al año y cuestan US$ 300 cada uno. La pastilla de emergencia la compras a US$ 0,25 y la vendes a US$ 8. Los
dispositivos intrauterinos (DIU) los puedes encontrar a US$
2 o 3 y te ponen por US$ 25 a 30. La International
Planned Parenthood
Federation (IPPF) (Federación Internacional de
Planificación de la Familia),
la que más vende anticoncepción y aborto en América Latina, en el 2007 ganó US$ 77 millones.
-¿Qué piensa respecto a que el
Estado debe ser laico y no tiene que tomar en cuenta las opiniones de las
iglesias a la hora de decidir sobre leyes de educación sexual?
-Primero que nada, ser laico no
quiere decir ser ateo. Ser laico quiere decir que estás abierto a todas las
creencias y posiciones de las personas en el momento de presidir. Cuando dicen
eso le están quitando el derecho a la humanidad, porque los miles y millones de
personas que nos conmovimos cuando las torres gemelas fueron enturbiadas, y
veíamos como la gente se tiraba por las ventanas y nos dolía porque había
personas que estaban ahí. No nos dolía porque éramos católicos o ateos, nos
dolía porque éramos seres humanos. Lo que hacemos es defender la raza humana.
Si en este momento alguien viene con un niño y le quiere cortar en pedazos, la
reacción del más ateo será querer defender a ese niño, de lo contrario deja de
ser humano.
-¿Qué tipo de leyes es la que
tendrían que promover los gobiernos?
-Primero deben generar propuestas
que mejoren la calidad educativa de nuestros países. El nivel educativo está en
un promedio de 3 o 4 sobre diez. Las matemáticas y la lecto
escritura no están bien impartidas. Entonces, si nuestros niños no aprenden a
leer ni a escribir correctamente sería una ignorancia pedir que los mismos
maestros, que ni siquiera están bien instruidos, enseñen a los chicos a usar
anticonceptivos, que lo único que van a hacer es matarlos. Segundo, establecer
políticas de salud, donde se creen más maternidades y espacios donde los chicos
sepan lo que son las enfermedades de transmisión sexual. Que se diga la verdad,
que se les diga que existen 55 tipos de enfermedades de transmisión sexual en
el ambiente. Que las enfermedades de transmisión sexual no tienen que ver con
el uso de preservativo solamente, porque hay enfermedades que se transmiten
piel a piel, como el virus del papiloma humano que causa cáncer de útero. Que
la clamidia es una enfermedad incurable que te deja
estéril para toda tu vida. Eso es lo que le tienen que decir y no: "Ten sexo
libremente". Finalmente, lo más importante dentro de las políticas es
apoyar a las familias, es decir, que las familias grandes puedan tener, por
ejemplo, rescisión de impuestos, sistemas accesibles de compras de casas, o
sea, apoyarlas.
-¿Cómo ve el retorno de izquierdas
en el continente?
-El socialismo del siglo XXI es el
típico discurso del que vive, come y gana como la derecha, pero habla el
discurso de izquierda, y de izquierda no tiene absolutamente nada. Fijate la incoherencia, porque son los famosos
revolucionarios que están en contra del imperio y están trabajando para el
imperio de las Naciones Unidas, legalizando el aborto y estas leyes de salud
sexual y reproductiva.
-Haciendo una comparación entre la
militancia que hace ahora y la que hacía antes, ¿qué puede decir?
-En la militancia del aborto solo vi muerte, jamás vi una mujer
feliz entrar o salir de una clínica de esas. Yo pedía a las mujeres que aborten
porque les decía que era su derecho. Para abortar existen miles de pretextos,
la pobreza, tu felicidad, que ya tienes muchos hijos, que eres joven.
-¿Ahora qué responde ante esos
pretextos?
-Ninguna mujer que ha abortado sale
con un título o con un cheque para solucionar sus problemas. Ninguna, después
de abortar, puede encontrar un hombre o la felicidad en la puerta del abortorio. Lo único que puede causar el aborto es empeorar
tu situación. Lo más cruel que uno puede decir es que matando a su hijo la
mujer puede solucionar sus problemas. Eso es mentira. Después de abortar, ¿vas
a ser millonario? Hay mujeres, de 40 o 50 años que han abortado y hoy gritan al
cielo un hijo. Tienen llenas sus paredes de títulos pero no pueden tener niños.
Tenemos un batallón de voluntarios en toda América Latina, en las puertas de un
abortorio informando y prestando ayuda a las mujeres.
El resultado es que más 200.000 niños, en estos 8 años de trabajo,
han sido salvados del aborto. Solamente en Ecuador, en estos últimos años hemos
salvado a 2000 niños, solamente estando en las puertas y dándoles una mano.
Defensa de la vida
"Si alguien viene con un niño y
le quiere cortar en pedazos, la reacción del más ateo será defenderlo".
"Los famosos revolucionarios
que están en contra del Imperio están trabajando para el imperio de las
Naciones Unidas, legalizando el aborto y estas leyes de salud sexual y
reproductiva".
LA MISMA CAMPAÑA EN TODOS LOS PAÍSES
Tras su paso por Paraguay, Medina
señaló que está admirada por el trabajo que desarrolla lo que llama el imperio
de la muerte, en los países de Latinoamérica.
"Las leyes y la metodología que
utilizan son las mismas, también el sistema educativo y la forma en que los
políticos tratan de legalizar la ley de salud sexual y reproductiva, el aborto
y la pastilla de emergencia", señaló.
Agregó que ante el acercamiento de
un aniversario más de Beijing, donde en 1995 se había realizado la Cuarta Conferencia
Mundial sobre la Mujer,
organizada por la ONU,
representantes de 189 gobiernos, entre ellos Paraguay, se comprometieron a
tomar medidas de acción a favor de las mujeres, entre ellas, la creación de
leyes de salud sexual y reproductiva para sus países. "Los gobiernos
enviaron miles de millones de dólares para legalizar el aborto, a través de la
creación de la Ley
de Salud Sexual. Están apurados porque tienen que dar informes y resultados por
los millones que han recibido y no hay resultados positivos", dijo. Añadió
que trabajaron bastante, pero gracias a la lucha de gente comprometida con la
vida no se logró su legalización.
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