29-9-09
Preguntas y respuestas de la vacuna del
sida
Los ensayos en fase III con una vacuna
contra el sida han mostrado, por primera vez, que es parcialmente eficaz en
Thailandia.
El sueño que la comunidad científica lleva persiguiendo dos
décadas se ha empezado a hacer realidad en Tailandia, donde los ensayos en fase
III con una vacuna
contra al sida han mostrado, por primera vez, que es parcialmente eficaz.
El hallazgo, que ha revolucionado a investigadores en todo el mundo, insufla un
poco de aire a este campo de investigación, marcado en los últimos años por
varios fracasos. La buena nueva lleva el nombre químico de RV144. ¿Qué se esconde
tras estas siglas? 10 preguntas.
Es una combinación de dos vacunas
(ALVAC y AIDSVAX) que se ha probado en más de 16.000 voluntarios en Tailandia
con edades entre los 18 y los 30 años, en el mayor estudio realizado hasta la
fecha en humanos con una inmuización contra el sida.
2.
¿Cuáles
eran los objetivos de la investigación?
El ensayo, en fase III, pretendía
probar la capacidad de la vacuna para prevenir la infección por VIH y ver si
reducía la carga viral (la cantidad de virus circulando en la sangre) en caso
de que los participantes en la investigación se infectaran.
3.
¿Cuáles
han sido los resultados?
La vacuna combinada ha mostrado que
previene la infección en un 31,2% de los casos y ha sido segura y bien
tolerada. Aunque los científicos reconocen que es "un resultado
modesto", representa el mayor paso conseguido nunca en la investigación de
estas vacunas. Sin embargo, la RV144 no ha influido nada en la carga viral de
los infectados, tal y como se pensaba cuando se planteó el estudio. Los autores
indican que "aún necesitamos entender mejor el mecanismo de acción y cómo
este producto reduce el riesgo de contraer el VIH". Asimismo, la eficacia
se ha comprobado para la cepa E del virus, poco común en Europa, y hay que ver
si funciona igual en otras cepas.
4.
¿Quién
fabrica las vacunas?
ALVAC está desarrollada por Sanofi
Pasteur mientras que AIDSVAX está desarrollada por Genentech, que tiene una
licencia y un acuerdo de distribución con VaxGen, uno de los primeros
implicados en el estudio.
5.
¿Quién
ha realizado el estudio?
El estudio lo ha llevado a cabo el
Ministerio de Salud Pública de Tailandia en colaboración con un equipo de
investigadores tailandeses y estadounidenses. Ha estado coordinado por el
Programa militar de investigación de VIH de EEUU y por el Instituto de ciencias
médicas de las Fuerzas Armadas de Tailandia.
6.
¿Quién
lo ha financiado?
El Gobierno de EEUU, por medio del
la división de sida del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades
Infecciosas (NIAID), los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y el Departamento
de Defensa han puesto el dinero para los ensayos. El Ministerio de Sanidad de
Tailandia, GSID (una organización cofundada por tres ex ejecutivos de VaxGen,
propietaria de una de las vacunas que se han usado en la combinación) y Sanofi
Pasteur (fabricante de la otra vacuna) también han apoyado la investigación.
Los ensayos se han realizado en las
provincias de Rayong y Chon Buri, al sureste de Tailandia.
8.
¿Por
qué en Tailandia?
Porque el Ministerio de Salud del
país fue uno de los primeros del mundo en desarrollar un Plan Nacional contra
el sida y un Plan Nacional de Desarrollo de la vacuna contra el VIH y porque su
gobierno considera que la investigación en una vacuna es una parte esencial de
los programas para hacer frente a la epidemia y está comprometido con este
esfuerzo.
9.
¿Qué
ha sucedido con los voluntarios que se infectaron durante la investigación?
Todos los participantes que
adquirieron el VIH durante la investigación han tenido acceso gratuito al tratamiento
antirretroviral y la asistencia médica necesaria. Asimismo, se les ha ofrecido
formar parte de un estudio separado para seguir su evolución. El hecho de que
se infectaran no tiene que ver con la vacuna -que no introduce en el organismo
el virus- sino con prácticas de riesgo en las que han incurrido fuera de los
ensayos.
10.
¿Qué
implicación tiene este hallazgo para los pacientes?
A pesar del entusiasmo con el que ha
sido recibido el descubrimiento, los investigadores recuerdan que "sólo es
un paso -importante- que muestra el camino sobre por dónde debe ir la
investigación de las vacunas contra el VIH, pero de momento no estará
disponible para su distribución".