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La pobreza La pobreza material. Sin duda, la pobreza material aporta su contribución a la
propagación del sida, pero habitualmente esta contribución es supervalorada.
Vivimos unas décadas en que al juzgarse todo en términos económicos, la culpa
de todos los males los tiene la pobreza. Pobreza ha existido siempre en muchos
países, y sin embargo no había sida, éste se ha difundido cuando ha encontrado
otros factores propicios. La pobreza material de muchos países hace que los enfermos
no puedan ser tratados apenas con las caras medicinas antirretrovirales
que los países desarrollados pueden pagarse, eso hace que en muchas naciones,
tener sida es tener una sentencia de muerte segura. Pero esta consecuencia de
la pobreza, es una consecuencia en la mortalidad de la enfermedad, no en el
contagio, en la difusión de la enfermedad. Donde sí, la pobreza material es causa directa de
propagación del sida es en lo relativo a la prostitución, ya que aún hay muchas
naciones en el mundo donde desgraciadamente la prostitución parece ser el único
recurso de muchas personas. Donde también afecta la pobreza material es en que
viene acompañada de otras costumbres indeseables, como son la poligamia y
semiesclavitud en la que viven muchas mujeres. Finalmente, la pobreza material puede afectar a que en
algunos centros médicos se reutilicen jeringuillas, no se hagan los análisis de
sangre necesarios, no se puedan medicar las mujeres seropositivas
embarazadas, etc. Pero, no se deduce necesariamente que la mejora en la disponibilidad
alimentaria, o incluso del sustento económico,
consiga por sí sola un profundo efecto preventivo en la población, reduciendo
significativamente la transmisión del VIH (Grenn y Westport 2003 ). El VIH no es
necesariamente ni excluidamente una infección y enfermedad de la pobreza. Los
niveles educativos y socioeconómicos altos se asocian también con mayores
riesgos de contraer el VIH/SIDA. En zonas rurales, por ejemplo, la existencia
de ingresos y de disponibilidad alimentaria no se
traduce en una protección frente a la transmisión del VIH. Una encuesta
realizada por el CRS Tanzania en cuatro núcleos de población encontró que los
poblados “pudientes”, (con ingresos provenientes de la actividad agrícola)
mostraban mayores tasas de comportamiento sexual de riesgo, que los poblados más
pobres (Abate 2003). Los países mas ricos de África (Sudáfrica, Botswana,
Swazilandia y hasta hace poco Zimbabwe) tiene de hecho las tasas de infección
por VIH mas altas del continente, entre el 25 y el 40 % de la población está
infectada. Por el contrario, alguno de los países mas pobres (Somalia, Guinea,
Liberia, Mali, Eritrea) presentan las tasas mas bajas
de infección (Green y Westport,
2003 ) Un estudio publicado en The Lancet realizado en Tanzania, confirma que en un país
pueden darse una clara asociación entre una mayor riqueza del hogar y una mayor
prevalencia del VIH/SIDA (Shelton
et al. 2005 ). El problema está en que en estas sociedades, las mujeres y los
varones mas pudientes son los que tienen mas medios
para llevar un patrón de relaciones sexuales mas arriesgado, como por ejemplo
tener mas parejas seriadas y/o concurrentes, sean estas o no, del tipo sexo
comercial. Todo esto sirve para ilustrar que existen determinantes del
comportamiento que contribuyen a perpetuar la epidemia del sida, y que se debe
priorizar la modificación de estos determinantes para conseguir un impacto real
en la prevención del sida. Es importante, por todo lo expuesto, tener en cuenta la
naturaleza “circular” de la relación entre el VIH/SIDA y la pobreza. La pobreza
puede facilitar la transmisión e infección, pero, también, los medios
económicos facilitan ciertos comportamientos sexuales especialmente
arriesgados. Lo que no cabe duda es que la adquisición del VIH/SIDA lleva
a la pobreza de la familia , de la sociedad, del país.
(UNACC/SNC, 2001). Según Onusida, los ingresos en los
hogares en África han descendido entre un 30 y un 60% como consecuencia del
sida. La pobreza moral. La palabra moral etimológicamente significa costumbres, la
moral dice qué costumbres una comunidad acepta como buenas, y cuáles como
malas. Una sociedad en la que se ha deteriorado su escala de valores, o carece
de ellos, es una sociedad pobre, pobre moralmente. Son varias las costumbres que estamos analizando aquí, por
ejemplo el mundo de la droga que convierte en pobres a aquellas sociedades de
las que se apodera; pero vamos a detallar aquí otras costumbres que denotan
pobreza moral. La “Cultura” de la violación y de la promiscuidad está de
moda en muchos países. Pude visionar recientemente un documental de Sudáfrica es el país que tiene tanto el mayor número de
personas seropositivas como la mayor tasa de
crecimiento de la infección del mundo, el 21% de las chicas entre 15 y19 años
está infectada de SIDA, mientras que los hombres contagiados son seis veces
menor. Las autoridades no aciertan con las campañas apropiadas contra el SIDA.
Así, tratando de frenar la creciente costumbre de violar a adolescentes, las
autoridades hacen campañas (siempre se quiere solucionar los problemas con
campañas), con el anuncio dice: "Si violas a una mujer, no eres más que
medio hombre". A lo que el ciudadano quizá responda pensando: “entonces
habrá que violar dos o más”. El mensaje es un recuerdo escalofriante del retraso cultural
que predomina en un país que, por lo demás, es el más avanzado económicamente
de toda África subsahariana. La violación en Sudáfrica, se ha convertido en una
“cultura”; las organizaciones de mujeres calculan que se produce un ataque cada
26 segundos, y violación aquí es casi equivalente a SIDA. Hay que atajar
primero este gran problema de las violaciones, si se quiere cortar con el SIDA.
Los epidemiólogos políticamente correctos explican que la difusión del SIDA en
el sur y el centro de África se debe a la emigración, la guerra civil, los
desplazamientos, la pobreza. Pero existen dos factores silenciados. Primero, en África
occidental, el SIDA sólo está extendido en bolsas. Segundo, Botswana, donde la
tasa de infección es tan alta como en otros lugares, posee la renta por
persona, más elevada de África. Lo anterior conduce a una pregunta incómoda en relación al
comportamiento sexual. ¿Qué pasa?, ¿la gente se ha vuelto loca o está
animalizada? Estos factores silenciados no suele plantearse, porque suele
suscitar acusaciones de racismo, puritanismo, y una burda falta de sensibilidad
hacia la cultura africana. Sin embargo, no se puede ya dejar de hablar, cuando
las tasas de infección calculan que en los próximos 15 años pueden morir de
sida 10 millones de personas sólo en Sudáfrica y 20 millones en el resto del
continente. Una amplia investigación sobre el terreno, realizada entre hombres
y mujeres de los medios urbanos y rurales de Sudáfrica, ha revelado cómo el
hombre africano esta comportándose. Un estudio social detallado del Instituto
de Comunicación para Las investigaciones de una ONG llamada CIET África han
descubierto que el 12% de las jóvenes no sabe que tienen derecho a negarse a
mantener una relación sexual y que sólo uno de cada diez chicos entrevistados
en el área de Johanesburgo se oponía a la violencia
sexual. ¿Por qué tienen más riesgo de infectarse con el VIH las
chicas que los varones? Porque, en un clima de promiscuidad desenfrenada, en el
que las mujeres, en el mejor de los casos, son una mercancía, y en el peor, no
pueden rechazar una proposición sexual, los hombres mayores se ven atraídos
hacia la carne joven y, o bien abusan por las buenas de chicas adolescentes, o
bien compran sus favores sexuales con regalos. Mientras tanto las autoridades sudafricanas echan la culpa a
otros, a los extranjeros, en la polémica del origen del SIDA. La ministra de
Salud sudafricana, Manto Tshabalala-Msimang, provocó una fuerte polémica en su país al propagar
una teoría que asegura que el SIDA fue introducido intencionadamente en Africa para reducir la población del continente. Según
informaba el diario británico The Independent,
la ministra afirmaba que una conspiración, ya expuesta en el libro “He aquí un
caballo pálido” del autor norteamericano William Cooper,
introdujo el SIDA en Africa a través de una vacuna
contra la viruela suministrada en el continente en ¿Tendrán razón estas hipótesis?, quiero creer que no, aunque
no hay que descartar nada. Internet . Puede resultar curioso que la red de redes, internet, tenga algo que ver, o algo de responsabilidad en
la expansión del sida. Considero que una gran autopista también podría
facilitar la huida de los atracadores de un banco, pero también es cierto que
podría acelerar la tarea de la policía. Este trabajo sobre le sida se difunde
gracias a internet, la propia web
de la asociación en la que colabora su autor, también, ( www.sinsida.
), pero.... El diario Via Digital 13 Febrero
2003 descubría que los sitios de encuentro de Internet y el fuerte crecimiento
de las conductas de riesgo entre los homosexuales, pero también entre algunos
heterosexuales, favorecen la expansión del virus del sida en Estados Unidos. Un estudio que se presentó en noreste), mostraba que "los sitios de encuentro de
Internet juegan en la actualidad el mismo rol que los saunas y los clubes en
los años 70 y 80" en la difusión del virus, señaló Sabina Hirshfield, de Sus estadísticas muestran que entre quienes se saben
portadores del virus, el 80% dice haber tenido compañeros que no estaban
infectados. Y entre quienes hallaron compañeros vía Internet, "los seropositivos dan cuenta de penetraciones anales sin
protección una vez y media más seguido" que las personas no portadoras del
virus. Entre los participantes del estudio, 80% mantuvieron
relaciones homosexuales y 19% bisexuales. 46% de los participantes tenían de Green E, Abate C. Using an Asset based framework of Rural
Livelihoods to Reduce Poverty in UNACC/SNC Nutrition and HIV/SIDA; 2001 http://www.unsystem.org
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