La
investigación
Antirretrovirales, Vacunas
Mucho se ha conseguido con los medicamentos que se han ido
descubriendo para combatir al VIH y evitar su multiplicación. Desde el famoso
AZT, se han sucedido familias de antirretrovirales
mejorándose sus propiedades. Muchas personas conservan su vida gracias a que
estos medicamentos les mantienen a raya al VIH. No obstante han surgido
resistencias, de modo que el VIH sabe, en muchos casos, saltarse los obstáculos
para seguir reproduciéndose. De todos es conocido también, que estos
medicamentos apenas llegan a tercer mundo debido a su alto coste económico.

El desarrollo de nuevos fármacos eficaces contra el virus
del sida, el VIH, es una necesidad urgente, ya que cada vez aparecen más
resistencias a los fármacos disponibles. En Abril del 2007 los representantes
farmacéuticos hablaban de los 3 siguientes productos:
El raltegravir,
podría desempeñar un papel importante en pacientes que ya no responden a otros
tratamientos. El hallazgo confirma el carácter prometedor del fármaco. El
producto es el primer inhibidor de la integrasa, una
de las tres enzimas del virus del sida.
Según "The Lancet", los laboratorios de Merck,
en EE.UU, probaron dosis de 200, 400 y 600 mg. en enfermos sometidos a otros tratamientos antivirales
desde hacía una década. Tras 24 semanas, se evaluó la carga viral (cantidad de
virus en la sangre) en los pacientes repartidos en cuatro grupos, tres de ellos
tratados con este fármaco. La reducción de la carga viral fue del 65%, frente
al 13% para el grupo no sometido al raltegravir.
El Hospital Universitario Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona) participó en un
estudio internacional que acaba de publicarse en la revista The
Lancet, en el que se demostró la eficacia de un nuevo
fármaco, denominado Darunavir,
para tratar la infección por VIH.
Este antirretroviral,
administrado en combinación con otro ya existente, el Ritonavir,
ofrece buenos resultados en pacientes resistentes a las terapias
convencionales. Los dos medicamentos actúan inhibiendo la proteasa
(una enzima que necesita el VIH para poderse replicar dentro de las células
infectadas).
En este estudio
participaron 255 personas infectadas por el VIH en un estado avanzado y que no
respondían adecuadamente a las combinaciones de fármacos antirretrovirales
ya existentes. Todos los participantes en el estudio continuaron tomando la
combinación habitual de fármacos. Sin embargo, 131 de ellos recibieron además
la combinación Darunavir-Ritonavir
dos veces al día. Tras 48 semanas de tratamiento, el 61% de los pacientes
tratados con el nuevo fármaco presentaba 10 veces menos cantidad de material
genético del virus en sangre que antes de empezar el ensayo, mientras que esta
cifra sólo la había logrado el 15% del grupo de control.
La píldora
experimental contra el sida de Pfizer Inc. Llamada maraviroc
produjo una mayor supresión del VIH que el placebo, según un análisis publicado
el viernes por revisores de Salud de Estados Unidos. Sin embargo, el personal
de la Administración
de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA por su sigla en inglés) dijo que
pedirá consejo a un panel asesor que se reúne el martes. Se le consultará a los
expertos externos "sobre la posible necesidad de un etiquetado especial,
así como también sobre si deberían realizarse ensayos clínicos adicionales para
evaluar particularmente los temas de seguridad" relacionados con el
medicamento, indicó la
FDA. Maraviroc combate el VIH de
manera diferente a las medicinas más antiguas, ya que bloquea el coreceptor CCR5, que funciona como principal punto de
entrada del virus a las células. Otros fármacos experimentales de esta clase
estuvieron asociados con el riesgo de linfoma y daño hepático.
El
medicamento nuevo de Pfizer no aumentó el riesgo de
linfoma en los estudios que efectuó el laboratorio, aunque parecería haber un
incremento "modesto" en las anormalidades relacionadas con el hígado,
dijeron los revisores de la
FDA. Estudios en animales demostraron que maraviroc
tuvo el potencial de prolongar el "intervalo QT," el tiempo que lleva
al corazón recargarse eléctricamente, explicó la agencia estadounidense.
Pero la lucha por una vacuna preventiva debería ser
la más importante, ya que los medicamentos citados no eliminan totalmente al
VIH del cuerpo, y si dejan de tomarse, de nuevo el VIH se multiplica en la
sangre. Sin embargo, el camino está difícil.
El catedrático de Microbiología del Hospital Clínico
Universitario de Madrid, Juan José Picazo, afirmó en el Diario médico, 18/02/03
que "la vacuna del sida se encuentra en muy mal momento, pues aún no se
han registrado avances significativos en averiguar la estructura antígena que comparten los distintos virus del sida que hay
en una misma persona enferma”. Picazo explicó que "la vacuna del sida se
viene persiguiendo muchos años y que desgraciadamente comparte con la de la
hepatitis C el hecho de que ambos virus tienen una enorme capacidad de
equivocarse". “Los sistemas virales tienen unos mecanismos que corrigen
sus propios errores para evitar que esos errores lleven consigo la muerte del
microorganismo. En el caso del virus del sida este sistema es erróneo, se
equivoca mucho y elabora partículas virales equivocadas, muchas de las cuales
mueren, pero, otras sobreviven. Pero, las que sobreviven, resulta que son
distintas de la anterior. De manera que en un mismo enfermo de sida podemos
encontrar distintos virus del sida con estructura antigénica diferente, con lo
que la vacuna que nosotros fabricamos frente a uno no le sirve al resto de las
partículas virales”.
"Es un hecho desgraciado que le daría al virus una
ventaja curiosa, como es que a pesar de ser menos desarrollado porque se
equivoca, frente al humano le da una tremenda ventaja y eso hace que sea muy
difícil fabricar una vacuna que permita defendernos frente a las distintas
subespecies de virus que están en un mismo individuo". "Tenemos que
tener presente que cuando una enfermedad como el sida, con un periodo de
incubación de entre diez y quince años, y que el individuo no pueda desarrollar
una respuesta inmune frente a esa ella, nos hace pensar en la dificultad que
puede tener una vacuna".
Los científicos tratan de averiguar qué estructura
antigénica de los virus permanecen en las distintas subespecies. Hacer una
vacuna de una materia que es igual en todas las subespecies es algo que no se
ha hallado todavía. Los científicos también tratan de averiguar por qué
determinados infectados no terminan de desarrollar la enfermedad. Conocer por
qué ocurre eso, si es un problema del virus o de la persona seria la fórmula de
desarrollo de la vacuna, conocer, en definitiva, los denominados "no progresores a largo término, seria una vía de desarrollo de
vacuna, pero está en vías bastantes elementales".
Los resultados de los ensayos clínicos más amplios hasta la fecha
de una vacuna diseñada para proteger a las personas de la infección del virus
VIH muestran que su eficacia apenas si es mejor que la de un placebo, una
sustancia inocua administrada durante los estudios. La compañía californiana VaxGen, que empezó los ensayos en 1998, con más de 5000
voluntarios, anunciaba en Febrero del 2003, que la vacuna, hecha a base de
proteínas sintéticas extraídas de la cubierta del virus, parecía proteger mejor
a los grupos de raza negra y asiática. Sólo logra un 3,8 por ciento de
protección contra la población general, cuando los requerimientos mínimos que
exige la Agencia
del Medicamento de los EE UU («Federal Drug Administration»
o FDA) para que una vacuna contra este tipo de virus exige, como mínimo,
niveles de protección del 30 por ciento.
Los resultados son claramente «decepcionantes», dijo Seth Berkeley, director ejecutivo
de la
Iniciativa Internacional para una Vacuna contra el Sida
(IAVI), y una de las máximas autoridades mundiales.
La estrategia detrás de esta vacuna, denominada AIDSVAX y producida por la compañía
californiana VaxGen, consiste en estimular la
protección de anticuerpos contra el virus mediante inyecciones de cantidades
sintéticas de la proteína gp120 que el virus tiene en la cubierta. Esta
proteína es vital para que el VIH pueda engarzarse a la célula, como el ancla
de un barco que le sirve para quedarse en puerto. En este caso, la gp120 ayuda
al VIH a engancharse a los linfocitos CD 4, un tipo de células del sistema
inmunológico que constituyen su objetivo predilecto.
Los ensayos se realizaron con 5.108 hombres sanos que
mantenían relaciones sexuales con hombres y 309 mujeres, dos grupos
considerados como de alto riesgo, es decir, susceptibles de padecer una
infección por VIH. A una parte de estos grupos, 3.330 individuos,
pertenecientes a diversas etnias de EE UU, Canadá, Puerto Rico y Holanda, se
les administró, a lo largo de 36 meses, un total de siete inyecciones con las
proteínas sintéticas del virus. Al resto, 1.679, dentro de este conjunto de voluntarios
se les administró un placebo, es decir, una sustancia inocua.
Pero no perdamos la esperanza. Según revelaba la revista Nature de Marzo del 2007, se ha encontrado una proteína en
la superficie del VIH que sería la clave para una vacuna.
Investigadores del Instituto Nacional de Alergia
y Enfermedades Infecciosas de los Estados Unidos (Niaid,
según sus siglas en inglés) generaron una imagen de nivel atómico de una parte
de una proteína de la superficie del VIH en el momento en que se une con un
anticuerpo. A diferencia de lo que ocurre con gran parte de este virus (que
muta constantemente), este componente de la proteína es estable y -más
importante todavía, afirman los investigadores- parece vulnerable al ataque de
este anticuerpo conocido como b12.
"Crear una vacuna contra el sida es uno de
los grandes desafíos científicos de nuestro tiempo -dijo el director de los
Institutos Nacionales de Salud de los EE.UU., Elias A. Zerhouni-. Los
investigadores han encontrado una perforación en la armadura del VIH y abrieron
un nuevo camino para enfrentarlo."
Durante años, los científicos que intentan
desarrollar una vacuna contra el VIH fueron vencidos por las innumerables
formas en que el virus elude las defensas inmunológicas. Afirma Peter Kwong, director del equipo
de investigación: "Cuanto más conocíamos el VIH, más nos dábamos cuenta de
cuántos niveles de defensa tiene".
Por ejemplo, no sólo muta rápida y
continuamente, sino que está recubierto por moléculas de azúcar. Este manto
casi impenetrable de azúcares evita que los anticuerpos se deslicen en su
interior y bloqueen las proteínas que el virus utiliza para anclarse en una
célula e infectarla. La proteína b12 es una de las pocas que tienen un amplio
efecto neutralizante
Por lo que se refiere a las “vacunas terapéuticas”, las que
intentan promocionar la autodefensa en el ya infectado, ¿Qué hay? En el XIII Simposio Nacional de
Sida de Sitges, celebrado en España, a principio del 2007, Josep
Maria Gatell dijo que al menos faltan cinco años más
para lograr la deseada vacuna preventiva del contagio de la enfermedad, en la
que trabajan más de 30 laboratorios
Una vacuna para atenuar la evolución de la enfermedad del
Sida en pacientes infectados por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)
podría estar lista en un año o año y medio, lo que podría ser de "gran
importancia" para los países pobres, según destacó el coordinador del XIII Simposio Nacional de
Sida de Sitges, Josep Maria Gatell.
Faltan al menos cinco años más para lograr la deseada vacuna preventiva del
contagio de la enfermedad, en la que trabajan más de 30 laboratorios.
En la presentación del congreso, organizado por Roche, Gatell remarcó los "avances fundamentales"
conseguidos en los tres últimos años para la consecución de la vacuna preventiva
del Sida. Dichos avances, permiten ver, al fin, "luz al final del
túnel", sostuvo Gatell el también jefe la Unidad de Enfermedades
Infecciosas del Hospital Clínic de Barcelona.
Sin embargo, el inmunólogo asistente del Centro de
Investigación del Sida Partners, en el Hospital
General de Massachussets, Christian Brander, indicó que pese a los "importantes avances
todavía faltan al menos cinco años" para conseguir la vacuna contra el
Sida, aseguró, al tiempo que reconoció amigablemente que "cada cinco años decimos
necesitar cinco años más".
Actualmente, "estamos empezando a entender mejor el
diseño" de la futura vacuna en algunos "principios como el vector y
la secuencia inmunogénica", teniendo también en
cuenta la "diversificación global" de las personas, que responden de
forma diferente a la invasión del virus, añadió. "Todavía tenemos que
comprender mejor la respuesta inmunitaria ante el virus y por que algunos se
pueden enfrentar mejor que otro a la enfermedad", dijo Brander.